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Posts Tagged ‘universidad-sociedad’

Más Banco de Santander… (desinteresado)

Aseguro que no tengo ninguna obsesión contra el Banco de Santander (detesto por igual a toda la banca y a todos los banqueros), pero no hay día que no me provoque un comentario. Escucho hoy en la radio al Rector, Sr. Gotor, congratularse del mecenazgo del Sr. Botín al Campus de Excelencia de la Universidad de Oviedo. El Banco de Santander es la primera institución que va a financiar ese proyecto tan en la lógica de Bolonia; pero es que el Banco de Santander se ha hecho “dueño” de la UNED, de la Menéndez Pelayo y de otras decenas de iniciativas universitarias. Un banco, una empresa financiera capitalista, existe para obtener beneficios crecientes para sus propietarios. ¿qué pretende el banco con esta “inversión” en lo universitario?¿es esto la materialización de aquel ingenuo y neutral lema de “mejorar la relación universidad-sociedad”?¿cuando los neoliberales -y allegados- hablaban de sociedad estaban en realidad pensando en el Sr. Botín?

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Las fábricas de ideas…

Desde hace años oímos hablar de los think-tank, de esos lugares no muy transparentes donde cerebros, supuestamente muy bien dotados, pensaban sobre nuestro futuro. Supuestamente, también, en nuestro beneficio. El lugar que antes ocupaban los partidos políticos, los movimientos sociales, las asambleas, la Universidad, la ciudadanía en su conjunto como elaboradoras de ideas y propuestas ha sido sustituido en los años del neoliberalismo por esas opacas instituciones.

Todas las ideas hoy en circulación a favor de la “bolonización” de la Universidad, por ejemplo, no son directamente ocurrencias de gabinetes ministeriales ni de reuniones de ministros de educación o universidades de los países de la Unión Europea. Son también eso pero, antes, hubo un trabajo intenso de esos think-tank ligados, claro está, a intereses empresariales que han construido todo ese discurso bajo el manto aparentemente neutral que otorgan esos que ahora se llaman “expertos” (expertos sí, pero a sueldo de alguien). El “Documento de gobernanza de las universidades” del ministro Gabilondo, por ejemplo, se elaboró utilizando los servicios de la Fundación CYD (Conocimiento y Desarrollo). Invito a visitar su web y comprobar quiénes forman dicha fundación y qué pretenden, para darse cuenta de inmediato que la vinculación a los grandes intereses empresariales privados ofende a la vista y que la “expertía” es una tapadera ideológica de lo anterior. Algunos datos: preside el Patronato, Ana Patricia Botín (¿les suena?); los patronos pertenecen a: INDRA, BANESTO, Santillana, ESTEVE, IBM, Telefónica, YAMAHA, FREIXENET,… Si pasamos al Comité Ejecutivo -los que llevan el día a día- veremos que el reducido grupo está compuesto por “agentes” del Banco de Santander, INDRA y FREIXENET.

Sobre lo que pretenden, ellos mismos lo declaran: Su objetivo es analizar y promover la contribución de las universidades al desarrollo, impulsar el carácter emprendedor de la sociedad española y ampliar los vínculos entre la universidad y la empresa.

¿Puede estar la Universidad -la producción y transmisión de conocimiento, el pensamiento crítico- en estas manos?

Botín “compra” la Escuela de Salud Pública de Menorca

Acabo de recibir un catálogo de cursos de la Escuela de Salud Pública de Mahón (coorganizados con la Universidad Menéndez Pelayo). Todos ellos llevan un inocente “Patrocinado por el Grupo Santander”. Casi nadie se escandalizará, pero eso significa ni maás ni menos que Botín ha comprado la Escuela de Mahón. ¿Exagero? No lo creo, la exageración es pensar que quien patrocina algo no manda sobre ello. Llegado el caso, bastará una sugerencia o un amago de retirar la financiación para que las cosas discurran como al Banco de Santander le interese. ¿Por qué si no, además de la rebaja fiscal que ello supone, estaría interesada la banca en financiar este tipo de actividades? Y todo esto ocurre bajo ese ingenuo y bienintencionado lema de “poner la universidad al servicio de la sociedad” que anima todo el proceso de Bolonia, una trampa neoliberal abrazada sin más por sectores llamados de izquierda.